Noticias médicas: Científicos descubren daño proteico persistente tras la recuperación de COVID-19.
Un nuevo estudio realizado por investigadores del Primer Hospital Afiliado de la Universidad de Zhengzhou y la Academia de Ciencias Médicas de la Universidad de Zhengzhou ha revelado evidencia inquietante de que la COVID-19 deja cicatrices moleculares duraderas en la sangre mucho después de la recuperación de los pacientes. Estos cambios ocultos afectan a las proteínas que controlan la inmunidad, la inflamación y la coagulación sanguínea, lo que podría explicar por qué muchos sobrevivientes continúan experimentando síntomas persistentes meses o incluso años después de la infección.

