Tanto el SARS-CoV-2 como el VIH-1 pueden desencadenar neuroinflamación, activación microglial y desregulación inmunitaria, procesos vinculados al deterioro cognitivo, cambios de humor y otros resultados neurológicos.

Tanto el SARS-CoV-2 como el VIH-1 pueden desencadenar neuroinflamación, activación microglial y desregulación inmunitaria, procesos vinculados al deterioro cognitivo, cambios de humor y otros resultados neurológicos.
