Además, el estudio indica un aumento del 215 % en el riesgo de inflamación de los vasos sanguíneos. El tendón de Aquiles tiene un flujo sanguíneo deficiente. Sin un flujo sanguíneo adecuado, el tendón no puede reparar las microrroturas causadas por el uso diario, lo que provoca degeneración y, finalmente, rotura. Como ya he dicho, para ser justos, hay otros factores, como la incorporación del 17.º partido de la NFL. En un mundo con COVID, los cuerpos de los atletas serán más frágiles. El deporte debería reducir su carga de trabajo, no exigirles más.
https://x.com/SalvMattera/status/2013336421927657767
