Hiroshi Yasuda (保田浩志) @Yash25571056 · «[Se sugiere que] la COVID-19 persistente (CL) surge de vías interseccionales que incluyen la persistencia viral, la disbiosis intestinal y el deterioro de la barrera con translocación microbiana, la activación inmunitaria innata con trampas extracelulares de neutrófilos (TNE) y tromboinflamación, y la desregulación inmunitaria con características de agotamiento y autoinmunidad.

Las vías hematógenas y del intestino-cerebro pueden entonces transportar mediadores inflamatorios al sistema nervioso central (SNC), lo que resulta en la disrupción de la barrera hematoencefálica y la activación glial que subyacen a los trastornos del sistema nervioso en la CL. Los regímenes de tratamiento dirigidos a reducir la carga antigénica, restaurar la integridad de la barrera mucosa y modular las vías mieloides/de coagulación podrían justificar su investigación como nuevas estrategias terapéuticas para el tratamiento de la CL." Amén.

"El deterioro de la barrera intestinal, la persistencia viral y la desregulación inmunitaria convergen en secuelas neurológicas en la COVID-19 persistente."