Las vías hematógenas y del intestino-cerebro pueden entonces transportar mediadores inflamatorios al sistema nervioso central (SNC), lo que resulta en la disrupción de la barrera hematoencefálica y la activación glial que subyacen a los trastornos del sistema nervioso en la CL. Los regímenes de tratamiento dirigidos a reducir la carga antigénica, restaurar la integridad de la barrera mucosa y modular las vías mieloides/de coagulación podrían justificar su investigación como nuevas estrategias terapéuticas para el tratamiento de la CL." Amén.
"El deterioro de la barrera intestinal, la persistencia viral y la desregulación inmunitaria convergen en secuelas neurológicas en la COVID-19 persistente."
