Más de 300 personas de Temuco, Santiago y Punta Arenas fueron seguidas por hasta 18 meses en un estudio de la Universidad de La Frontera que evalúa cómo la infección por SARS‑CoV‑2 eleva el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, alteración de las grasas en la sangre -como el colesterol- y, en consecuencia, futuras enfermedades cardiovasculares.
