«ES LEVE», DECÍAN James Throt, MBBS, MD, PhD, FRCPath @JamesThrot · Todas las opiniones que he visto sobre «no hay evidencia de que el SARS-CoV-2 cause daño cerebral» son débiles, poco científicas y, a menudo, meras opiniones disfrazadas de hechos. Analicemos esto con hechos reales, en lugar de meras conjeturas. 🧵

https://x.com/JamesThrot/status/1975605611770577234

Afirmación: “No hay linfopenia, no hay disfunción inmunitaria, no hay COVID prolongada”.

Realidad: Múltiples estudios revisados ​​por pares demuestran que el SARS-CoV-2 causa depleción linfocitaria, agotamiento inmunitario y efectos neurológicos a largo plazo.

Negación ≠ evidencia.


Afirmación: “Sin riesgo de infecciones/cánceres”

Realidad: El SARS-CoV-2 deteriora la memoria inmunitaria en algunos pacientes y está vinculado a un mayor riesgo de complicaciones.

La inflamación crónica y la alteración inmunitaria son factores de riesgo conocidos para el cáncer; afirmar que no hay riesgo es científicamente imprudente.


Afirmación: "¿Daño cerebral? Disimulado, invisible, nadie lo ve, así que culpan de todo a la COVID".

Realidad: El daño neurológico no requiere síntomas físicos visibles. Las exploraciones cerebrales, las resonancias magnéticas funcionales y los análisis post mortem confirman el daño en personas con síntomas leves o asintomáticos.