
https://x.com/ZdenekVrozina/status/1975611720908612094
Los investigadores dieron seguimiento a 70 personas, tanto con COVID-19 leve como grave, durante 12 meses. Se centraron en dos músculos clave de la parte inferior de la pierna: el tibial anterior (que levanta el pie) y el gastrocnemio lateral (parte de la pantorrilla).
Mediante electrodiagnóstico, midieron la cronaxia, el tiempo que tarda un nervio en desencadenar una contracción muscular. Valores más altos = comunicación nervio-músculo alterada (trastorno electrofisiológico neuromuscular, NED).
Resultados. Entre los casos graves de COVID-19, el 55 % presentó NED en el tibial anterior poco después de la infección, el 33 % después de 3 meses y el 16 % aún después de un año. En los casos leves y controles, casi ninguno.