https://www.thailandmedical.news/news/heart-damage-found-in-over-half-of-long-covid-patients

Este informe de Thailand Medical News se basa en un estudio prospectivo en el que participaron 176 adultos, la mayoría de los cuales habían sido hospitalizados previamente por COVID-19. Los pacientes continuaron sufriendo fatiga, disnea, molestias en el pecho y latidos cardíacos irregulares durante más de tres meses después de su infección inicial. Estos síntomas, según los investigadores, no son solo molestias persistentes, sino señales de alerta de problemas cardiovasculares más graves. Escáneres de alta tecnología revelan lesiones cardíacas ocultas Entre los diagnosticados con COVID persistente, las resonancias magnéticas cardíacas (RMC) mostraron que el 43 % presentaba daño visible en el tejido cardíaco, especialmente en las capas externa y media del músculo cardíaco. Esto se denomina realce tardío de gadolinio (RTG) y suele ser un signo de inflamación o fibrosis, que puede provocar insuficiencia cardíaca si no se trata. Más alarmante aún, más del 20 % de los pacientes presentaron valores anormales en los mapas T1 y T2 (señales específicas de la RMN que indican inflamación o hinchazón en los tejidos cardíacos). Esto sugiere que el corazón podría seguir bajo ataque mucho después de que el virus haya desaparecido. Ecocardiogramas revelan deterioro funcional silencioso Los ecocardiogramas estándar y avanzados (ultrasonidos que examinan cómo late el corazón y bombea la sangre) revelaron daños adicionales. Los pacientes con COVID prolongada presentaron una fracción de eyección significativamente menor, una medida clave de la eficacia del bombeo de sangre del corazón. La tensión del músculo cardíaco, especialmente en las capas que soportan mayor presión, también fue notablemente menor en comparación con los individuos sanos.
Los investigadores observaron un patrón claro: incluso pacientes sin afecciones cardíacas previas mostraban cambios sutiles pero peligrosos en la estructura y el funcionamiento del corazón, en particular aquellos que habían estado gravemente enfermos durante la fase aguda de COVID. Por qué es importante y qué sigue Las investigadoras principales, Gordana Krljanac, Milika Asanin y Tatjana Simic, junto con su equipo de varios institutos de la Universidad de Belgrado, destacan la importancia de la monitorización cardíaca temprana para todos los pacientes con COVID prolongada. Sus hallazgos indican que la inflamación, no solo el daño viral inicial, puede estar dañando silenciosamente el corazón con el tiempo. Conclusión El estudio destaca que la COVID prolongada no se trata solo de sentirse cansado o indispuesto; puede implicar problemas cardiovasculares silenciosos pero graves que pueden progresar si se ignoran. Mediante el uso de herramientas de diagnóstico por imagen como ecocardiogramas y CMR, los médicos pueden detectar estos cambios ocultos de forma temprana y adaptar los tratamientos para prevenir daño cardíaco permanente o insuficiencia cardíaca. Los pacientes con COVID prolongada con fatiga persistente o dificultad para respirar no deben demorarse en buscar evaluaciones cardíacas adecuadas. Los hallazgos del estudio fueron publicados en la revista revisada por pares: Diagnostics
https://www.mdpi.com/2075-4418/15/14/1771