Esta afección, conocida como síndrome posvacunación (SVP), sigue sin ser reconocida por las autoridades médicas y se sabe poco sobre sus causas. Los síntomas del SVP (como intolerancia al ejercicio, fatiga excesiva, confusión mental, insomnio y mareos) suelen aparecer uno o dos días después de la vacunación y pueden empeorar con el tiempo.
Un nuevo estudio dirigido por Akiko Iwasaki y Harlan Krumholz de Yale, publicado el 19 de febrero, examina las diferencias inmunológicas en las personas que padecen el síndrome de PVS. Los investigadores analizaron muestras de sangre de 42 personas con síntomas de PVS y las compararon con 22 personas que no tuvieron problemas después de la vacunación. “Este trabajo todavía está en sus primeras etapas y necesitamos validar estos hallazgos”, dijo Iwasaki, profesor de inmunobiología de la Facultad de Medicina de Yale. “Pero esto nos da cierta esperanza de que puede haber algo que podamos usar para el diagnóstico y el tratamiento del PVS en el futuro”.
