Como ex director de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado (BARDA), sé lo absurda que es esa afirmación.
Fui testigo directo de la mala gestión de la pandemia por parte de la administración Trump. A principios de 2020, advertí en repetidas ocasiones sobre la escasez crítica de suministros médicos y la necesidad de una respuesta nacional coordinada. Por plantear estas preocupaciones y oponerme a la promoción de tratamientos no probados y potencialmente peligrosos como la hidroxicloroquina (que estudios posteriores demostraron que no solo era ineficaz, sino que también podría haber contribuido a muertes innecesarias), sufrí represalias y, finalmente, fui destituido de mi cargo. Mi experiencia subraya el patrón de la administración de marginar la experiencia científica en favor del oportunismo político y la desinformación, un enfoque que no solo tuvo consecuencias devastadoras para el pueblo estadounidense, sino que también erosionó gravemente la confianza pública en la ciencia y las instituciones de salud pública.
https://www.statnews.com/2024/10/08/trump-covid-19-vaccine-debate/
