Respirar aire potencialmente infectado sin medidas preventivas contra infecciones de transmisión aérea es como conducir sin medidas de seguridad vial, arriesgarse a beber agua sin potabilizar o comprar alimentos sin inspección sanitaria. El aire infectado o contaminado es el responsable, directa o indirectamente, de una parte muy importante de las patologías que tendrás a lo largo de la vida, especialmente si no haces nada para prevenirlo