En la patogénesis de la dificultad para respirar en el COVID prolongado, además del daño viral directo a las células, se distinguen tres mecanismos principales

Extravasación de exudado al espacio alveolar.
Trombosis venosa y arterial.
Daño multifactorial al miocardio, pericardio y sistema de conducción.
La dificultad para respirar en el COVID prolongado es un síntoma de daño multiorgánico.