TESTIMONIOS Cada vez que soy la única😷que entra en un sitio, todas las cabezas se giran para mirarme, como nunca sucedió en los últimos 3 años. Poner al público en contra de😷fue un error fatal. Tengo 41 años, padezco una enfermedad crónica, estoy cansada y me importa un bledo lo que piense la gente, pero si fuera joven, haría lo mismo. Nuestra actual cultura contraria a la salud pública es incompatible con la supervivencia a largo plazo