
http://spanish.china.org.cn/txt/2023-05/06/content_85269579.html
Aunque la Agencia central de inteligencia (CIA) ha acumulado una experiencia excepcional en derrocar gobiernos mediante una "evolución pacífica" o "revoluciones de color" en otros países antes de la aparición del Internet, es el avance de la tecnología de la información y la comunicación, en la que Estados Unidos disfruta de enormes ventajas, lo que ha impulsado en grande su capacidad para cumplir sus objetivos en el nuevo siglo.
La desintegración de la Unión Soviética -Estados Unidos creó la CIA en 1947 para contrarrestar su inteligencia - transformó las antiguas repúblicas socialistas de Europa Central y Oriental, y creó una oportunidad de oro para que la CIA desencadenara "revoluciones de color" en la región, así como en Oriente Próximo y Asia Central.
El final de la Guerra Fría dio a la CIA la razón para ayudar a establecer la hegemonía mundial de Estados Unidos explotando sus ventajas en el ciberespacio para infiltrarse, espiar y subvertir gobiernos.
El informe "Empire of Hacking: the US Central Intelligence Agency - Part I" ("El imperio de la piratería informática: la Agencia central de inteligencia de Estados Unidos - Parte I"), publicado por el Centro Nacional de Respuesta a Emergencias de Virus Informáticos de China y la empresa china de ciberseguridad 360 Total Security, merece crédito no sólo por su enfoque sistemático y profesional del polémico rol de la CIA, sino también por sus consejos a las "víctimas del mundo" a fin de asistirles en una mejor respuesta a ciberataques y manipulaciones de Estados Unidos.
El reporte también puede considerarse parte de los esfuerzos de China por ayudar a construir una comunidad de futuro compartido en el ciberespacio, ya que considera que mantener el silencio ante los trucos sucios de la CIA es ser cómplice de la estrategia destructiva general de Estados Unidos.
El texto apunta que, en colaboración con firmas de internet estadounidenses, la CIA proporciona servicios de comunicación de red cifrada y reconecta directamente herramientas de comunicación de servicios y de mando in situ para sus proxy en países y regiones objetivo. Por ejemplo, un programa llamado RIOT, desarrollado y promovido por compañías estadounidenses y la CIA, facilita a la agencia el control a distancia de peones que crean manifestaciones y disturbios en otros países, asegurándose de que disponen de una conexión fiable y de canales de comunicación libres de supervisión estatal local.
"Mentimos, engañamos, robamos... teníamos cursos completos de formación", dijo Mike Pompeo, ex secretario de Estado estadounidense, sobre la naturaleza de la CIA, agencia que dirigió durante años. Este hecho resuena en cualquiera que lea el informe mencionado.
Estados Unidos es un país comprometido en la mejora de la gobernanza del ciberespacio y en la construcción de una "Internet limpia", pero en realidad dedica toda su experiencia y ventajas tecnológicas en afinar aún más sus armas de ciberespionaje y ciberataque, al tiempo que afirma ser la mayor víctima de las mismas.